6 de octubre de 2010

Cinco Reglas de oro a la hora de elegir un Posgrado


http://www.tea-cegos-seleccion.es/images/flechaR.gif¿Por qué estudiar un curso de Postgrado?
http://www.tea-cegos-seleccion.es/images/flechaR.gif¿Qué tipo de curso debo elegir?
http://www.tea-cegos-seleccion.es/images/flechaR.gif¿Cómo realizo el programa?
http://www.tea-cegos-seleccion.es/images/flechaR.gif¿Qué criterios debo tener en cuenta para elegir un programa/institución?
http://www.tea-cegos-seleccion.es/images/flechaR.gif¿El precio?

El título máster tiene una gran demanda debido a las ventajas que aporta tanto a recién licenciados como a profesionales.

A los primeros, les dota de una visión práctica y cercana a la realidad empresarial y a los profesionales les permite una actualización de conocimientos, una especialización o hasta la posibilidad de conocer otra área empresarial de cara a un cambio en el rumbo de su trayectoria profesional.

Dentro de los estudios de postgrado debemos distinguir los doctorados y los másteres y cursos de especialización. Según datos de una encuesta sobre calidad y movilidad de los estudios de doctorado en la UE y en los pases del espacio económico europeo, sólo el 17% de los doctores trabaja en empresas privadas, mientras que el 67% lo hace en universidades y centros de investigación superior.

Por el contrario, la empresa se ha rendido ante los másteres y no por los doctorados. Los datos de las ofertas de empleo no dejan lugar a dudas, hoy en día disponer de un título de postgrado no es una ventaja sino un requisito.

Por lo tanto si su objetivo es la empresa privada deber decantarse por algún curso de los denominados másteres, sin embargo si su objetivo es el mundo académico y de la investigación probablemente un doctorado sea su mejor elección.

Según se indicaba en una entrevista publicada en ABC los responsables de los departamentos de selección de diversas empresas coinciden al afirmar la importancia de tener un título de postgrado -junto a la experiencia laboral, en función de las características del puesto a cubrir-, ya que supone un valor añadido a la hora de superar con éxito una entrevista laboral.

Veamos entonces que criterios debo tener en cuenta a la hora de iniciar un proceso de búsqueda y selección de un curso de Postgrado:


Antes de iniciar la búsqueda de un programa de postgrado lo primero que tiene que plantearse es por qué necesita realizarlo. No hay nada peor que realizar un programa de este tipo simplemente porque hay que hacerlo o ha escuchado que es imprescindible para encontrar un buen trabajo. Cuando esto sucede, al final elegimos utilizando variables erróneas que nos llevan a decisiones equivocadas y una consecuente pérdida de tiempo y dinero. Los motivos más comunes son:

§  Para complementar nuestra formación
§  Para reciclarse o actualizar nuestros conocimientos
§  Para ampliar nuestros conocimientos
§  Por simple motivación personal o interés por el tema
§  Los objetivos que buscamos son:
§  Consolidar nuestro puesto de trabajo
§  Cambiar de puesto de trabajo
§  Encontrar una salida laboral


Lo normal es que al comienzo de nuestra carrera profesional busquemos programas generalistas, es muy probable que todavía no tengamos claro que es lo que nos gusta hacer en una empresa y por tanto todavía no podemos elegir en que especializarnos. Dentro de este tipo de programas están los másteres en finanzas, marketing, recursos humanos... y como gran colofón los MBA's que son muy útiles para todos aquellos que han estudiado carreras de humanidades, técnicas, ciencias jurídicas o políticas y quieren introducirse en el mundo de la empresa. Una vez que ya hemos encontrado nuestro camino en la empresa, lo más normal es que busquemos especializarnos en el área en el que nos estamos desarrollando, por lo que siguiendo el ejemplo anterior, buscaremos programas especializados en marketing directo, finanzas bancarias, riesgos laborales. Si conseguimos consolidarnos como directivos en una de las áreas de nuestra empresa sólo nos queda el último salto hacia puestos de dirección. Esto es posible desde cualquier área funcional de la empresa pero seguramente será necesario haber realizado un buen MBA, lo cual por cierto no será nada barato, no nos engañemos nadie da duros a peseta ni un buen programa puede ser muy barato.


3.- ¿Cómo realizo el programa? ¿A distancia, online, mixto o presencial?

Depende de las circunstancias personales de cada uno. Sin duda, si pueden realizarlo presencialmente es la manera más fácil, aunque sea paradójico también, es la manera que le exige mayor compromiso "asistir a clase cada día", "desplazarse a clase cada día". Hoy existen escuelas que combinan metodologías presenciales con metodologías a distancia, sin duda es el futuro, aunque en la actualidad sólo conocemos una escuela que lo aplica verdaderamente y es La Salle. También existen escuelas online y a distancia que combinan sus programas con fases presenciales en mayor o menor medida.

La "buena" formación online es lo más parecido a realizar un curso presencial pero sin desplazarse. Un día escuche que la formación online ya no es formación a distancia porque Internet rompe las barreras de espacio y tiempo… y es cierto, porque la correcta combinación de herramientas asíncronas (foros, e-mail) con herramientas síncronas (Chat o video conferencia) permiten la comunicación fluida y constante que unida a un buen método de estudio consigue resultados equivalentes, en cuanto a calidad, a la formación presencial. Hoy en día no existe, según nuestra información, ninguna escuela en España que este aprovechando este medio al 100% de sus posibilidades puesto que es muy caro producir materiales multimedia, aunque hemos visto en universidades como la de Columbia sus posibilidades reales. En cualquier caso el que redacta este artículo suscribe sus beneficios y que es un fenómeno imparable que sin duda aportará muchos valores añadidos al mero proceso formativo más allá de la propia formación adquirida como puede ser la adquisición de una mentalidad de aprendizaje dinámico que permitirá la supervivencia profesional en la sociedad "cambiante" actual.

En este sentido podemos recomendar la Universidad de Barcelona Virtual que gracias a la calidad del método que aplican han conseguido un índice de finalización superior al 95%, totalmente desconocido en modelos no presenciales y que rompe una tendencia. También nos ha sorprendido el MBA online del Instituto de Estudios Bursátiles por algunas variantes que incrementan la calidad con respecto al método.

Recordaremos que un programa porque cuente con un campus virtual no es e-learning u online. Debe tener una metodología de estudio que fomente la participación de los estudiantes y ser muy interactivo entre estudiantes y profesores. Algunos programas son mal denominados on-line y siguen siendo programas a distancia, con la desventaja que los materiales en vez de entregarlos en mi domicilio se descargan desde un seudo campus. Un curso online lo es siempre y cuando se fomente el trabajo en grupo y por tanto sus módulos deben de tener una fecha de comienzo y fin o siendo auto-formativo exista una gran interactividad con la aplicación y un método muy práctico (video, audio...).

Por último, la formación a distancia es adecuada para aquellas personas que o bien no se atreven con eso de Internet y la tecnología o bien por sus circunstancias personales no pueden comprometerse con un ritmo de trabajo constante. Como gran inconveniente, se puede observar en este modelo de formación los bajos ratios de finalización porque exige mucha auto-motivación del participante y constancia. Algunas escuelas proponen modelos a distancia muy avanzados y destacamos la Universidad Europea de Madrid con su formación asistida que ayuda sin duda a contrarrestar el efecto abandono o Les Heures de la Universidad de Barcelona por su apuesta por la formación práctica y los materiales multimedia de apoyo.


Supongo que debe haber muchas maneras para realizar un proceso de búsqueda y selección de un programa formativo. Iberestudios y Tea-Cegos-Seleccion.es han creado un apartado de formación especialmente para ti con los mejores cursos y másteres. Muchas herramientas están a disposición de los miembros registrados para ayudarles en su búsqueda, como son el directorio inteligente, el sistema de alertas de búsqueda y el menú de cursos favoritos para que pueda comparar las variables analizadas y descartar los que menos se ajusten a los requisitos buscados.

En este sentido y como dijimos al principio, lo más importante es saber qué busco y qué quiero obtener con ello. Para ello, deberá analizar tantos programas como considere necesario hasta encontrar aquel o aquellos que realmente satisfacen sus objetivos. Un consejo, eliminemos cualquier prejuicio con respecto a una institución y olvidémonos del precio hasta la fase final. Debemos ver la formación como una inversión rentable y no como un gasto y a veces es necesario invertir algo más para conseguir los objetivos que perseguimos.

Una vez que hayamos elegido los programas que por contenido, objetivo y método de realización se ajusten a nuestras necesidades, ahora si vamos a realizar un análisis en profundidad de cada uno de ellos definiendo las variables a ponderar. A continuación os vamos a facilitar algunas de las más importantes, no por ello las nicas. También es muy recomendable que ponderemos qué valor le damos a cada una de ellas.

Objetivos del curso. Hay que leer con detenimiento las metas y la metodología del programa. ¿Ofrece una visión completa? ¿Se centra en los aspectos que nos interesan? ¿Contiene casos prácticos? ¿Exige la realización de un proyecto? Es muy importante que un programa de postgrado se centre en enseñar al alumno de forma práctica y no teórica. La forma más práctica de aprender es mediante casos prácticos o la simulación de situaciones reales de trabajo -método del caso-.

El aprendizaje como eje principal (estrategias de aprendizaje): La movilidad que caracteriza el siglo XXI, viene diferenciada por una clara necesidad del aprendizaje continuo -o mejor dicho perpetuo-. La incertidumbre forma parte de nuestras vidas y lo que podamos aprender hoy en cualquier materia mañana puede estar obsoleto, esto nos tiene que hacer reflexionar en que 'aprender a aprender' puede superar el propio aprendizaje de una técnica. Los másteres y postgrados de este siglo tendrían que tener esto en cuenta. La metodología o sistema educativo que utilice la Escuela o Universidad donde decidamos cursar nuestro máster tendría que ser determinante.

Flexibilidad de estudio. Tanto en lo que refiere a la adaptabilidad del contenido según las competencias técnicas y gerenciales de cada alumno (un plan de estudio personalizado) como en el concepto en cualquier lugar y desde cualquier sitio. En este sentido la formación online y mixta, tendrá mucho que decir en los próximos años, su complementariedad con la formación presencial ser uno de los principales alicientes en el futuro.

Requisitos exigidos al alumno y proceso de selección. En la mayora de másteres se exige una titulación universitaria o similar, aunque normalmente pesa más el currículo profesional. En cuanto al nivel técnico, lo habitual es que se requiera soltura en la navegación y el uso del correo electrónico. Con todo, suelen incluirse sesiones de nivelación tecnológica y de nociones de economía. En algunos de los programas se solicita alguna titulación de inglés (TOEFL o similar), puesto que las clases o la bibliografía aportada están en ese idioma. Por su puesto, en todos ellos se exige ordenador con acceso a Internet. No es lo habitual, pero conviene preguntar si se realizan pruebas de acceso o se requiere algún tipo de recomendación profesional.

Calidad de la enseñanza y prestigio del centro. Aunque lo parezca, no son necesariamente sinónimos. En un mundo competitivo como el actual y donde la oferta supera a la demanda en cuanto a formación de postgrado la titulación tiene que convertirse en un signo de diferenciación entre las diferentes escuelas de negocios a la hora de ofrecer un máster. Posiblemente las titulaciones conjuntas entre escuelas de negocios españolas con otras entidades tanto de EE.UU. como de Europa acaparen gran parte del éxito de estos productos. El prestigio de la institución que certifique ese título dar más o menos valor añadido al programa. Para comprobar este punto resulta útil estudiar el cuadro docente de la institución.

Profesorado. El profesorado debe de ser un profesional en su materia reconocido y con experiencia docente. Los viejos arquetipos de una vida completa y nicamente dedicados a la docencia han pasado a la historia. La practicidad de la realidad tiene que convertirse en la gua formativa del futuro. Debe ser profesorado cualificado, con experiencia en formación, participación en foros de la industria y buena reputación fuera del ámbito universitario. El centro debe contar con varios tipos de profesores: full time, con una mayor dedicación a los alumnos; part time, que compatibilicen su actividad docente con la profesional y puedan aportar su experiencia diaria; y finalmente profesores visitantes o ponentes de prestigio nacional o internacional.

Instalaciones: Otro elemento a evaluar son las instalaciones y recursos técnicos de la escuela (número y disponibilidad de ordenadores por alumno, biblioteca con acceso a publicaciones y bases de datos internacionales, salas de trabajo...).

Alumnos y ex alumnos. Es recomendable preguntar a quienes han cursado los estudios si les ha resultado útil y conocer el número de graduados por la institución que han encontrado o mejorado su puesto de trabajo gracias a esta formación. También es importante fijarse si cuentan con un club de exalumnos o actividades post fin de máster, esto significa que fomentan y promueven a sus alumnos y la interacción entre ellos.

Atención a los alumnos. El trato debe ser lo ms personalizado posible. Aunque no existe una norma, dado el componente práctico de las clases, cuantos menos alumnos por clase sean, mejor. Los ms reconocidos tienen una media de 25 personas por curso. También es conveniente que el centro ponga a disposición del alumno un profesor-tutor que le asesore profesionalmente. Otros aspectos a valorar son las actividades adicionales de networking impulsadas por el centro, el soporte a la comunidad de ex alumnos y los servicios de incubación de proyectos y presentación en sociedad de los mismos.

Networking: Cual es el perfil de los alumnos con los que compartir el curso, cuentan con estadísticas. Dispone de una bolsa de trabajo activa la escuela. Nos garantizan un puesto de trabajo.

Relaciones con la empresa. Deberá existir una relación ms que próxima con las empresas. Entre otras fórmulas, es interesante que exista bolsa de trabajo, prácticas académicas en compañías del sector, becas de investigación u otras formas de partenariado. Además, también, debemos tener en cuenta si cuentan con centros de investigación o trampolines de empresa para ayudar a sus alumnos a desarrollar sus proyectos empresariales.

Relaciones internacionales. Probablemente ms que en ningún otro tipo de postgrado, las relaciones y el reconocimiento internacional del curso son clave. Hay que valorar la posibilidad de efectuar intercambios o participar en seminarios y grupos de trabajo multinacionales. La mayora de centros están llegando a acuerdos para homologar sus títulos con universidades norteamericanas y europeas, pero hay que andarse con tiento para evitar encontrarse con un título carente de valor académico.


El último punto, aunque no por ello menos importante, que debemos analizar es el precio. En el caso de que el precio sea demasiado alto para nuestras posibilidades, tendremos que optar por alguna opción ms barata siempre y cuando este dentro del listado de cursos seleccionados. También podemos optar por solicitar una beca, algunas instituciones las conceden o solicitar un crédito, muchos bancos los conceden, incluso con periodos de carencia en el pago como por ejemplo el BSCH y su supercrédito postgrado. Si finalmente no podemos realizar ninguno de los cursos elegidos por motivos económicos mi recomendación es esperar a un mejor momento antes que realizar un programa que no cumpla satisfactoriamente nuestras expectativas.

Si deseas iniciar ahora tu búsqueda, Iberestudios y Tea-Cegos-Seleccion.es te ofrecen en su web los mejores cursos de formación y másteres, además de diversas herramientas de usuario que te ayudarán en este proceso. Así misma si visitas nuestra página de centros partenariado y existe algún curso que encaja con tus necesidades cada vez que te pongas en contacto con un centro para solicitarle información 0,5€ son destinados a un proyecto de ayuda al desarrollo de la educación en Ibero América en colaboración con la ONG Ayuda en Acción.

Referencia:

TEA-CEGOS. Portal de empleo para directivos, mandos medios y técnicos. Consultado el: Miércoles, 06 de octubre de 2010. < http://www.tea-cegos-seleccion.es/reglas-escoger-mba.php>.

5 de septiembre de 2010

Video Currículum para presentar habilidades y competencias laborales


Saltando al futuro

EL VIDEO CURRICULUM:
UNA NUEVA FORMA DE PRESENTARSE

Por Leonel Lacanna

Fecha: 9 de Junio de 2008
¿Qué es un vídeo currículum? Es la presentación de los datos personales, del desarrollo profesional, de las competencias y las aptitudes de un postulante a un cargo o empleo realizada por medio de vídeo.

Es una nueva forma de presentarse al mundo laboral, en la que la imagen expresada por la persona se convierte en el principal insumo para el contratante. Lo que antes hacia una foto, y un par de renglones, ahora en forma de vídeo se sintetiza todo, en tanto se amplía el espectro para aquel que busca un empleado. El video currículum es una herramienta que ya se usa por todo el mundo gracias a la era de la digitalización.

Este tipo de currículum, el vídeo currículum, pone en evidencia la pobreza del currículum escrito, muestra su frialdad, su incipiente respuesta, su poca expresividad y sobre todo muestra cómo el papel como medio para transmitir datos es poco útil, aunque se siga usando como el mejor método a la hora de la selección del personal. 

Esta forma antigua[i] empareja a los postulantes, haciendo mucho menos objetiva la selección. En cambio el vídeo currículum permite, al proporcionar una visión mucho más amplia del postulante y generar la sensación de conocerlo, poner en juego un nivel de subjetividad mayor del seleccionador.

El video currículum comenzó a utilizarse en Estados Unidos hace unos años y hoy día es una gran herramienta en ese país respecto a todo lo que sea búsqueda laboral. Se realizaron encuestas en la página
 vault.com mostrando que el 31 % de los reclutadores observarían sin ninguna duda el vídeo de presentación mandado. 

Esto muestra cómo poco a poco esta tendencia de vídeo currículum se va introduciendo en las personas, dejando miedos y vergüenzas atrás, pensando en lo mejor tanto para el postulante como para la empresa. Puede ahorrar mucho tiempo para los empleadores, dado que se evitarían muchas entrevistas y, al apuntar más efectivamente a los perfiles demandados, la selección reduciría su porcentaje de error.

Hoy día, además de todas las ventajas que se viene planteando sobre el video currículum, éste implica una gran forma de diferenciarse de los demás, ya que son muy pocas las personas que saben o se atreven a usar dicha herramienta, lo cual posibilita aventajar a algunos postulantes en relación con la presentación de sus habilidades y competencias. Este tipo de currículo es una excelente forma de diferenciarse, que irá marcando la preferencia de los seleccionadores. Lo que se quiere marcar con este artículo, es la necesidad de aprovechar este nuevo recurso tan escasamente utilizado y que permitirá ubicar una forma muy diferente a los demás.

¿Cómo hacer un vídeo currículum? Hay dos formas de realizar este tipo de CV, una de forma casera y gratuita y otra a través del asesoramiento de empresas encargadas de lo mismo. 

En España por ejemplo existe una empresa llamada VideoCurriculum digital que se encarga por tan solo unos 90 euros en realizar este tipo de servicios, asesorar en la forma de realización y brindar todo tipo de asistencia para ayudar en la búsqueda laboral. Vemos como ya por todo el mundo este tipo de realización de CV se están proliferando creando nuevos empleos para que aquellos postulantes puedan realizar de formas más óptima su presentación.

Asimismo podemos realizar un vídeo currículum desde nuestro hogar con tan sólo una conexión de Internet y una webcam o cámara de vídeo. Una forma gratuita que sólo dependerá de usted, a condición de que sólo intente hacer lo mejor posible como si estuviera elaborando el mejor currículum Vitae escrito. 

Debe ubicar bien la cámara, vestirse como si fuera para una entrevista y comenzar a grabar. Se recomienda tener escrito lo que se va a decir en términos generales: Al leer no se debe perder la espontaneidad, es decir, es lo mismo que estar cara a cara con el seleccionador. Hay que tener en cuenta que esa cámara que filma es la persona que lo está evaluando para saber si es apto en el trabajo para el que se postula. Un vídeo bien realizado aumenta las posibilidades de elección.

Por favor, haga clic en el siguiente link para que pueda observar un ejemplo de un video currículum. Así, podrá ver como a partir de esta presentación, los seleccionadores podrán evaluar su imagen, su forma de hablar, de gesticular, lo dicho y lo no dicho, todo sirve para ampliar las posibilidades de búsqueda y estos vídeos currículum son de gran utilidad.


Adicional a lo anterior, se hace referencia a la página Tumeves.com, en la cual es muy fácil subir su vídeo currículum a condición de una inscripción gratuita previa. En esta misma página te dan una guía de ayuda ad honorem para saber que mencionar en el mismo. Los vídeos deben durar como máximo tres minutos. Asimismo Youtube es la página por excelencia elegida para subir aquellos vídeos currículum caseros, luego de subido ahí es muy fácil la redirección hacia sus postulaciones.


[i] Debemos aclarar que llamamos antiguo al CV en forma de papel gracias al arribo del vídeo currículum, que nos muestra un claro ejemplo de una llegada prematura del futuro produciendo un shock en el sujeto debido a la superposición de una nueva cultura sobre la antigua que es de difícil asimilación por ahora.


Referencia:

LACANNO, Leonel. Saltando al futuro, el video currículum: Una nueva forma de presentación. Tomado de: Buscar empleo.es. Consultado el: 05 de septiembre de 2010. <http://www.buscarempleo.es/general/el-video-curriculum.html>. Modificado para efectos didácticos y de comprensión por: ROLDÁN ÁLVAREZ, Raúl de J. – Profesor de la Universidad de Antioquia.

27 de julio de 2007

Necesidades Educativas Especiales - NEE


El Licenciado Raúl de J. Roldán Álvarez con los niños 
de primerito de la I. E. Tomás Cadavid, Municipio de Bello - Colombia. Año 2007.

Las Escuelas son para Todos
Dra. Pilar Arnáiz Sánchez
Universidad de Murcia - España
Tomado de: Arnaiz Sánchez, P. (1996). Las escuelas son para todos. Siglo Cero, 27(2), 25-34.

RESUMEN

Este artículo trata de poner de manifiesto los cambios que deberían darse en las escuelas, para que cualquier niño encuentre en ellas una respuesta educativa acorde a sus necesidades, con independencia de su condición física, personal o social.

Con esta finalidad, nos hemos centrado en la nueva concepción de escuela que propone el movimiento anglosajón de escuelas inclusivas, que en nuestro contexto hace referencia a las denominadas escuelas comprensivas, eficaces o integradoras. Desde esta perspectiva, analizamos qué es la inclusión, cuáles son las características de las aulas inclusivas, así como las decisiones y estrategias que los equipos docentes tendrían que tener en cuenta, para que las escuelas puedan adentrarse en procesos de innovación educativa, que, desde un enfoque de trabajo institucional-transformador, den respuesta a la heterogeneidad de los alumnos que componen la comunidad educativa.

ABSTRACT

The aim of this article is that of disclosing the changes that should come about in schools for any child to find in them an answer to his/her educative needs, independently of his/her physical, personal or social condition.

Wanting to reach this goal, we have concentrated on the new concept of inclusive school proposed by the anglosajon movement. Transferred to our context, this concept refers to the so-called comprehensive, efficient or integrated schools. From this point of view we reveal what inclusion is, which are the characteristics of the inclusive classrooms and which should be the decisions and strategies to be taken by the academic-staff for the schools to go deeply into the new processes of educative innovation. Fowling these processes from an institutional and transformative work, they may give an answer to the heterogeneity of students that constitute the educative community.

CONTENIDO



Introducción
1. Integración Versus Inclusión 
2. ¿Qué es la educación Inclusiva?
3. Características de las aulas 
4. Principios de la Educación 
5. Decisiones y estrategias para que las escuelas sean para todos
Bibliografía

INTRODUCCIÓN

Si queremos que las escuelas sean para todos, se hace necesario que los sistemas educativos aseguren que todos los alumnos tengan acceso a un aprendizaje significativo.

El movimiento de la integración escolar ha dado lugar al desarrollo de todo una política integradora, tanto en el contexto internacional, como en el nuestro en particular. Si bien es verdad que este movimiento ha reflejado el intento inicial de cuestionar y rechazar la segregación y el aislamiento en el que se veían inmersos las personas con discapacidades, en numerosos marcos de la educación general la asistencia educativa dada a estos sujetos quizás no haya sido la más adecuada ni integradora. Probablemente, el modelo de escuela existente en ese momento tampoco lo permitía.

La integración, por tanto, no ha cubierto en su totalidad los objetivos que pretendió desde sus inicios. Aunque ha abierto la posibilidad de que los alumnos con discapacidades se incorporen al sistema ordinario de educación, no podemos decir que haya cubierto su finalidad última: que cada alumno reciba una educación acorde a sus necesidades en la escuela de su barrio, junto a sus hermanos y amigos, y en su contexto social.

No se entienda de estas palabras que la integración no ha sido positiva. Lo ha sido y ha supuesto un cambio muy importante en el panorama educativo de la Educación Especial. Lo que queremos indicar es que a pesar de los beneficios y cambios que ha propiciado, hay todavía condiciones a mejorar y cambiar, si no queremos que se tenga, por parte de muchos profesores y desde la percepción de la autoestima de los propios alumnos, un sentimiento de fracaso.

El proceso integrador, como modelo educativo, necesita una importante revisión, que revierta en procesos de cambio e innovación en los centros escolares. Y máxime cuando la propuesta de la LOGSE (1990), que está dando lugar a la reforma del sistema educativo en nuestro país, da por finalizada la integración como tal, y propone una modelo de escuela diferente en el que tengan acogida y respuesta educativa todos los alumnos, sean cuales fueren sus características personales, psicológicas o sociales.

Estamos, pues, en un momento en el que es necesario que se busquen nuevas estrategias para educar más eficazmente a todos los estudiantes, lo que específicamente ha conducido a que aparezcan nuevas movimientos dirigidos al cambio de la concepción de la escuela, enmarcados bajo denominaciones tales como escuela "compresiva", escuelas "eficaces" o escuelas "inclusivas". Estas distintas denominaciones, planteadas desde enfoques diferentes de trabajo, pero con numerosos puntos en común, pretenden una escuela más eficaz y una educación lo más humana posible, para cada uno de los estudiantes que acuden a ella, con independencia de si tienen o no discapacidades, o pertenecen a una cultura, raza, o religión diferente.

Queremos centrarnos en el presente trabajo en el movimiento anglosajón denominado escuela inclusiva. Si bien la situación de segregación en los centros específicos, en que se aún se encuentran muchos sujetos con discapacidades en estos países, no es acorde a la situación que en la actualidad tenemos en España, en nuestra opinión esta experiencia puede proporcionarnos algunas ideas para el cambio que es necesario que se produzca en nuestro país, si queremos que las escuelas sean para todos verdaderamente.

El modelo de cambio que propician las escuelas inclusivas, constituye un proceso de innovación educativa, puesto que pretende la reconstrucción de la escuela desde un enfoque institucional-transformador. Desde esta perspectiva, se podrían buscar propuestas de trabajo que dieran respuesta a la heterogeneidad de los alumnos escolarizados en ella.

1. Integración versus Inclusión

El término inclusión está siendo adoptado en el contexto internacional (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido) con la intención de dar un paso adelante respecto a lo que ha supuesto el planteamiento integrador hasta hora. Las razones que justifican este cambio serían:

1) El concepto de inclusión comunica más claramente y con mayor exactitud, que todos los niños necesitan estar incluidos en la vida educativa y social de las escuelas del barrio, y en la sociedad en general, no únicamente dentro de la escuela ordinaria.

2) El término integración está siendo abandonado, ya que implica que la meta es integrar en la vida escolar y comunitaria a alguien o a algún grupo que está siendo ciertamente excluido. El objetivo básico de la inclusión es no dejar a nadie fuera de la escuela ordinaria, tanto educativa, física como socialmente.

3) La atención en las escuelas inclusivas se centra en cómo construir un sistema que incluya y esté estructurado para hacer frente a las necesidades de cada uno de los alumnos. No se asume que las escuelas y aulas tradicionales, que están estructuradas para satisfacer las necesidades de los llamados "normales" o la mayoría, sean apropiadas y que cualquier estudiante deba encajar en lo que ha sido diseñado para la mayoría. Por el contrario, la integración de estos alumnos lleva implícita que realmente estén incluidos y participen en la vida académica. De aquí, la responsabilidad del equipo docente de la escuela, ya que tiene que acomodar ésta a las necesidades de todos y cada uno de sus alumnos.

4) Asimismo, hay un cambio con respecto al planteamiento de ayudar sólo a estudiantes con discapacidades. El interés se centra ahora en el apoyo a las necesidades de cada miembro de la escuela.

Estos cambios deberían llevar a los alumnos, profesores y padres a modificar su perspectiva sobre la escuela, puesto que el problema o dilema ante el que estamos, ya no es cómo integrar a algunos alumnos con necesidades educativas especiales, sino cómo desarrollar un sentido de comunidad y apoyo mutuo que fomente el éxito entre todos los miembros de la escuela. Es decir, estaríamos ante un grupo de individuos que han aprendido a comunicarse honestamente, desarrollando un compromiso significativo entre ellos.

Las escuelas inclusivas enfatizan, así, el sentido de la comunidad, para que en las aulas y en la escuela todos tengan sensación de pertenencia, se sientan aceptados, apoyen y sean apoyados por sus iguales y otros miembros de la comunidad escolar, al tiempo que se satisfacen sus necesidades educativas.

En las comunidades inclusivas, los talentos de cada uno, incluyendo los de aquellos con profundas discapacidades, superdotación o comportamientos distorsionadores, son reconocidos, fomentados, y utilizados al máximo. Cada persona es un miembro importante y valioso con responsabilidades y con un papel que desempeñar para apoyar a los demás, lo que ayuda a fomentar la autoestima, el orgullo en los logros, el respeto mutuo y un sentido de pertenencia y valía entre los miembros de la comunidad. Esto no podría ocurrir si ciertos estudiantes siempre recibieran y nunca dieran apoyo.

Otro aspecto considerado por la educación inclusiva es que en las escuelas donde los estudiantes, padres y educadores no establecen amistades, compromisos y lazos entre ellos (es decir, donde hay una ausencia de comunidad), hay un aumento de problemas con una disminución de logros, abandono de estudiantes, abuso de drogas y una actividad de bandas. Esta falta de comunidad es el reflejo de una sociedad cada vez más urbana, compleja y despersonalizada.

Para restablecer un sentido de comunidad, los educadores y los líderes comunitarios, en algunas escuelas grandes e impersonales en los Estados Unidos y en otros países, donde se encuentran con frecuencia los problemas indicados, han empezado a dividir sus escuelas en unidades más pequeñas, con su propio director, su profesorado, sus estudiantes y su propia identidad. La idea es organizar escuelas más pequeñas donde los profesores y alumnos tengan más posibilidades de interactuar. También hay un interés para que estas escuelas lleguen a ser centros de las actividades comunitarias en que participen padres y miembros de la comunidad. Para formar lazos y amistades y crear instituciones más personalizadas y sensibles, la gente necesita estas oportunidades de comunicarse entre sí a nivel personal.

Otra peculiaridad de las escuelas inclusivas es que los alumnos, clasificados tradicionalmente con severas y profundas discapacidades, son incluidos en las aulas ordinarias a través del uso de "círculos de amigos" y otros enfoques centrados en "conectar" estudiantes y profesores a través de amistades y relaciones. Estos esfuerzos tienen la finalidad de que toda la escuela desarrolle un mejor sentido de comunidad.

El moverse hacia escuelas inclusivas puede tener varias ventajas sobre los enfoques tradicionales que tratan de ayudar a los estudiantes con discapacidades o desventajas "para encajar en la escuela ordinaria". Una ventaja es que todos se benefician de que las escuelas inclusivas se centren en desarrollar escuelas comunitarias de apoyo y cuidado para todos los estudiantes, más que en seleccionar categorías de estudiantes. Algunos padres y educadores han encontrado difícil motivar al personal escolar y a los miembros de la comunidad para reestructurar las escuelas de forma que beneficien a un estudiante o a una categoría seleccionada de estudiantes. Centrarse en el desarrollo de escuelas comunitarias inclusivas evita este problema al dar a cada uno una razón para participar. Todos los niños se benefician cuando en su propia escuela, y en las de su alrededor, se desarrolla un sentido de comunidad, es decir, cuando la educación es sensible y responde a las diferencias individuales de cada miembro de la escuela.

Una segunda ventaja es que todos los recursos y esfuerzos del personal escolar pueden ser usados para asesorar necesidades instructivas, adaptar la instrucción y proporcionar apoyo a los estudiantes. En el modelo de integración, los niños con discapacidades pasaban mucho tiempo fuera del aula recibiendo apoyo. En las escuelas inclusivas ningún alumno sale del aula para recibir apoyo, sino que el apoyo se recibe dentro del aula, lo que exige que los recursos estén en la misma y los profesores de apoyo realicen una importante tarea de coordinación con el profesor tutor.

Además, los recursos valiosos y el tiempo no se gastan en clasificar, etiquetar y tomar decisiones sobre el emplazamiento. Los profesores tutores y los de apoyo pueden centrarse en proporcionar a cada estudiante respuestas educativas apropiadas y desafiantes adaptadas a sus necesidades y capacidades.

Otra ventaja es la de proporcionar apoyo social e instructivo a todos los estudiantes. Ello obedece a que a veces hay alumnos que, por distintas causas, carecen de un apoyo familiar fuerte, debido a los cambios en la estructura de la familia y a la movilidad en una sociedad cada vez más compleja. La presión de las drogas, la aparición de bandas cada vez mayor, suicidios y el aumento de rupturas familiares aumentan la necesidad de un sentido de pertenencia y necesidad de aceptación. Las escuelas inclusivas tienen, pues, como objetivo proporcionar este apoyo y asistencia, ya que se centran en construir la interdependencia, el respeto mutuo y la responsabilidad.

2. ¿Qué es la Educación Inclusiva?

Primero, es una actitud, un sistema de valores y creencias, no una acción ni un conjunto de acciones. Una vez adoptada por una escuela o por un distrito escolar, debería condicionar las decisiones y acciones de aquellos que la han adoptado. La palabra incluir significa ser parte de algo, formar parte del todo Excluir, el antónimo de incluir, significa mantener fuera, apartar, expulsar. Estas definiciones empiezan a servir de marco para el creciente movimiento de construcción de las escuelas inclusivas.

El mismo significado de los términos inclusión y exclusión nos ayuda a entender la educación inclusiva.

Dentro de este mismo análisis cabría preguntarse: ¿Qué se siente al ser incluido o excluido?. Falvey y otros (1995) han preguntado a miles de niños, adolescentes y adultos que identifiquen un suceso de sus vidas en el que se hayan sentido incluidos y otro en el que se hayan sentido excluidos, además de identificar cómo se sentían durante esas experiencias, y después. El cuadro número 1 proporciona un ejemplo de los sentimientos manifestados por estas personas cuando se sentían incluidos y excluidos.

Cuadro 1.1

Respuestas a la pregunta, “¿Cómo se sintió cuando fue…?”

¿Excluido?

Enfadado; Resentido; Herido; Frustrado; Solo; Diferente; Confuso; Aislado; Inferior; Carente de valor; Invisible; Substandard; No querido; Inaceptado; Cerrado; Avergonzado.

¿Incluido?

Orgulloso; Seguro; Especial; Cómodo; Reconocido; Confiado; Feliz; Excitado; De confianza; Que se me presta atención; Que gusto; Aceptado; apreciado; Reforzado;Querido; Agradecido; Normal; Abierto; Positivo; Educado; Importante; Responsable; Adulto.

Estos resultados nos pueden servir para resaltar aquellas estrategias que aseguren que las escuelas acojan y eduquen a todos los estudiantes, no sólo a unos pocos seleccionados que encajan dentro de la noción preconcebida de "educables". Las emociones listadas en el cuadro nos muestran claramente que nadie quiere sentirse excluido. La educación inclusiva, siguiendo este planteamiento, trata de acoger a todo el mundo, comprometiéndose a hacer cualquier cosa que sea necesaria para proporcionar a cada estudiante de la comunidad y a cada ciudadano de una democracia, el derecho inalienable de pertenencia a un grupo, a no ser excluido. La inclusión asume que la convivencia y el aprendizaje en grupo es la mejor forma de beneficiar a todos, no sólo a los niños etiquetados como diferentes.

Pearpoint y Forest (1992) describen los importantes valores subyacentes en una escuela inclusiva, como son: los de aceptación, pertenencia y comunidad, las relaciones personales, la interdependencia además de la independencia, y la consideración de los profesores y los padres como una comunidad de aprendizaje. Una escuela inclusiva ve a todos los alumnos como capaces de aprender y anima y honra todos los tipos de diversidad, como una oportunidad para aprender sobre lo que nos hace humanos.

La inclusión se centra, pues, en cómo apoyar las cualidades y las necesidades de cada uno y de todos los estudiantes en la comunidad escolar, para que se sientan bienvenidos y seguros y alcancen el éxito. Otra asunción que subyace en las escuelas inclusivas es que la buena enseñanza es la buena enseñanza, que cada niño puede aprender si se le ofrece el entorno adecuado, se le anima y se le proporciona unas actividades significativas. Las escuelas inclusivas basan, por tanto, el curriculum y las actividades diarias de aprendizaje en todo aquello que se conoce sobre la buena enseñanza y el buen aprendizaje.

Stainback y Stainback (1992) definen una escuela inclusiva como aquella que educa a todos los estudiantes dentro de un único sistema educativo, proporcionándoles programas educativos apropiados que sean estimulantes y adecuados a sus capacidades y necesidades, además de cualquier apoyo y ayuda que tanto ellos como sus profesores puedan necesitar para tener éxito. Pero una escuela inclusiva va más allá de todo esto, ya que es un lugar al que todos pertenecen, donde todos son aceptados y son apoyados por sus compañeros y por otros miembros de la comunidad escolar para que tengan sus necesidades educativas satisfechas.

Uno de los rasgos esenciales de una escuela inclusiva es el sentido cohesivo de comunidad, la aceptación de las diferencias y la respuesta a las necesidades individuales. Bajo esta perspectiva de trabajo, los apoyos se organizan y son recibidos dentro del aula, por las consecuencias negativas que se ha comprobado que ocasionan. Entre ellas, podemos destacar según Sapon-Shevin (1994):

·. El mensaje "si eres distinto debes marcharte", puede hacer que el sentimiento de seguridad en el aula que tiene el niño se tambalee.

·. Sacar a niños que son identificados públicamente como diferentes hace más difícil promover la educación multicultural y una respuesta positiva ante las diferencias.

·. Las comunidades cohesivas requieren una comunicación abierta sobre las diferencias. Si las diferencias no se discuten abiertamente, se puede crear un clima de desconfianza y de alienación.

·. El ir y venir de los niños puede interrumpir el discurrir de la clase y dificultar la tarea de los profesores para establecer un grupo cohesivo.

·. Sacar a los niños del aula normal para que puedan satisfacer sus necesidades especiales pone en entredicho el sentimiento de los profesores de verse a sí mismos como responsables o capaces de enseñar a un grupo diverso.

Es importante enfatizar que movernos hacia la inclusión y aceptarla supone un proceso, que implica cambios en la filosofía, el curriculum, la estrategia de enseñanza y la organización estructural. Tales cambios no sólo afectan a los niños clasificados como "discapacitados", sino que van más allá del alcance de lo que tradicionalmente ha sido considerado como educación especial.

La inclusión es, consiguientemente, lo opuesto a la segregación y al aislamiento. Si volvemos la vista atrás, recordaremos cómo la educación especial ha creado un subsistema segregado, del que se ha extraído un fuerte mensaje de que estos alumnos, debido a la alta especialización que requerían para ser atendidos, no "encajaban" en el sistema ordinario de la educación.

Hoy en día, la creciente diversidad de alumnos en nuestro sistema educativo es un importante tema de debate y preocupación. Entre las diferencias se encuentran la lengua, la cultura, la religión, el sexo, la discapacidad, la preferencia sexual, el estado socioeconómico, el marco geográfico y muchas más. que denotan la multiculturalidad existente en la escuela. Pero, frente a esta realidad, a menudo, encontramos que la diversidad es entendida como un problema, más que como una maravillosa oportunidad de aprender sobre la variedad de vida de otras personas, y también sobre lo que significa ser humano. A nuestro juicio, ser incluido, valorado y respetado por quien uno es en un mundo diverso y plural por naturaleza.

3. Características de las aulas inclusivas

Una vez definida qué es la escuela inclusiva, vamos a centrarnos en enunciar aquellos aspectos que la caracterizan. Partiremos, para ello, de la consideración del aula como unidad básica de atención organizada heterogéneamente, donde los profesores y los estudiantes se ayudan unos a otros.

Siguiendo a Stainback y Stainback (1992), algunas de las características de las aulas inclusivas son:

* Filosofía del aula

Las aulas inclusivas asumen una filosofía bajo la cual todos los niños pertenecen y pueden aprender en el aula ordinaria, al valorarse en ella la diversidad; postula que la diversidad fortalece a la clase y ofrece a todos sus miembros mayores oportunidades de aprendizaje. Desde este presupuesto, considera que la escuela debe valorar las diferencias como una buena oportunidad para la mejora del aprendizaje.

* Reglas en el aula.

Dentro de las reglas de un aula inclusiva, los derechos de cada miembro son intencionalmente comunicados. Por ejemplo, en la pared de una clase inclusiva podemos encontrar un poster con la siguiente regla: "Tengo el derecho de aprender de acuerdo con mi propia capacidad. Esto significa que nadie me insultará por mi forma de aprender." Otra regla es: "Tengo el derecho de ser yo mismo en esta habitación. Esto significa que nadie me tratará injustamente por mi color, por ser gordo o delgado, alto o bajo, chico o chica o por mi apariencia." Estas reglas deberían reflejar la filosofía de un trato justo e igualitario y un respeto mutuo entre los alumnos, además de entre otros miembros de la escuela y de la comunidad.

* Instrucción acorde a las características del alumno.

En las aulas inclusivas, se proporciona apoyo a los alumnos para ayudarles a conseguir con éxito los objetivos del curriculum apropiado. No se espera que los estudiantes consigan un curriculum de aula predefinido y standard que no tenga en cuenta la diversidad de sus características y necesidades. El curriculum de educación general se ajusta y/o expande, cuando es necesario, para satisfacer sus necesidades.

* Apoyo dentro del aula ordinaria.

Los servicios y la ayuda se proporcionan en un marco educativo general e integrado para los estudiantes en aulas inclusivas. Si un estudiante necesita ciertos tipos de modificaciones instructivas, o técnicas especializadas para tener éxito educativa o socialmente, éstas se proporcionan en el aula de educación general. Esto significa que en vez de llevar al alumno al servicio de apoyo, éste es traído a él. La atención se centra en determinar los modos en que los estudiantes pueden obtener sus necesidades educativas dentro de los marcos normales y naturales existentes.

Fomento de una red de apoyo natural. Las aulas inclusivas tienden a fomentar las redes de apoyo naturales. Hay un énfasis en los sistemas de tutoría entre compañeros, círculos de amigos, aprendizaje cooperativo y otras formas de poner a los estudiantes en contacto mediante relaciones naturales continuas y de apoyo. También hay un énfasis en que los profesores y el otro personal escolar trabajen juntos y se apoyen mutuamente a través de la colaboración profesional, la enseñanza en equipo, los equipos de ayuda a los profesores y estudiantes, y otras disposiciones cooperativistas.

La cooperación y la colaboración con actividades igualitarias más que con actividades independientes y competitivas son promovidas, generalmente, entre los estudiantes y el profesorado. Se asume que las relaciones naturales y de apoyo en las que los individuos del aula y de la escuela se ayudan y se apoyan mutuamente como iguales, amigos o colegas, son importantes para proporcionar apoyo profesional de "expertos". Centrando la atención en el apoyo natural, dentro de la clase, ayudamos a relacionarse a los estudiantes y a los profesores en relaciones continuas e igualitarias que facilitan el desarrollo de una comunidad que apoya.

Acomodación en el aula. Cuando hace falta la ayuda de "expertos" venidos de fuera para satisfacer las necesidades de un estudiante, el sistema de apoyo en el aula y el curriculum son modificados para ayudar, no sólo al estudiante necesitado, sino también a otros estudiantes en el aula que se pueden beneficiar de un apoyo parecido. Por ejemplo, si hay un especialista en problemas auditivos dentro del aula para ayudar y apoyar a un alumno, el profesor podría usar su experiencia para organizar la clase y usar métodos y equipos para que toda la clase se pueda beneficiar de la estimulación auditiva disponible. Además, un especialista de este tipo puede ser de ayuda para desarrollar un curriculum de signos básicos del lenguaje para que ayude a la clase a comunicarse con una serie de personas. Así, mientras que las necesidades del estudiante o estudiantes con dificultades auditivas serían la preocupación del especialista, la meta del profesor sería usar la experiencia del especialista para beneficiar a toda la clase. De forma parecida, en las aulas inclusivas, el psicopedagogo podría ayudar a diseñar, adaptar y ofrecer un asesoramiento y una evaluación del aula apropiadas a las necesidades de los estudiantes más que a comprobar, clasificar y etiquetar a cualquier estudiante en particular.

Así, otras formas de ayuda y apoyo en el aula serían:

Autorización. En muchas situaciones de aula, el profesor es la fuente principal de apoyo, resolución de problemas y de información. En un aula inclusiva, esto es diferente, el profesor suele ser un elemento facilitador del aprendizaje y de oportunidades de apoyo. Hay un cambio que pasa de otorgarle el control total y la responsabilidad de todo lo que ocurre a delegar la responsabilidad del aprendizaje y apoyo mutuo en miembros del grupo. El papel del profesor es el de autorizar a los estudiantes para que proporcionen apoyo y ayuda a sus compañeros y para que tomen decisiones acerca de su propio aprendizaje (Villa y Thousand, 1995). La destreza de todos los miembros de la clase para compartir y aceptar la responsabilidad de aprender, además de la habilidad del profesor para promover la autodirección y el apoyo mutuo entre compañeros, son necesarias para sacar partido de la diversidad del potencial de aprendizaje y de la enseñanza.

Promover la comprensión de las diferencias individuales. Los profesores en las aulas inclusivas hacen un esfuerzo consciente para guiar a los miembros de sus clases hacia el entendimiento y la utilización de sus diferencias individuales inherentes. Esto es esencial para un buen desarrollo de la propia confianza, el respeto mutuo y un sentido de comunidad y apoyo recíproco en el aula.

Las actividades y proyectos que promueven un entendimiento de las diferencias individuales y el valor de cada persona son un enfoque para crear la comprensión y el respeto por la diversidad. De forma similar, al animar la discusión sobre la individualidad y las contribuciones de la gente con características diversas podemos proporcionar un estudio más global del tema. Sin embargo, el interés de estudio de la diversidad debería basarse en los aspectos positivos y en cómo se pueden aprovechar para intensificar el funcionamiento del grupo, más que en las diferencias individuales, tales como las desventajas o discapacidades.

Flexibilidad. Debido a que las escuelas inclusivas suponen un enfoque emergente, para dirigirnos a las diversas necesidades de los individuos dentro de los marcos escolares naturales, la creatividad y la amplitud de miras han sido necesarias entre los miembros de las escuelas para conseguir el éxito. Las personas involucradas en las escuelas y las aulas inclusivas han reconocido que no hay una respuesta simple y universal para todas las preocupaciones en todos los lugares en todas las épocas. Por esta razón, la flexibilidad es un elemento clave en las actividades dentro del aula. La flexibilidad que se discute aquí no implica una falta de estructura o dirección, sino una aceptación y adaptación para cambiar cuando sea necesario.

Ahora sabemos por experiencia que se puede incluir a todos los niños en aulas si se realiza un esfuerzo para darles la bienvenida, para promover la amistad y para adaptar el curriculum y la práctica docente. Sin embargo, la inclusión no es fácil, siendo de vital importancia que los adultos no tomen la vía fácil, eliminando o excluir a estos alumnos, sino que busquen soluciones para conseguir con éxito una inclusión plena.

4. Principios de la educación inclusiva.

De los principios que dan entidad a la educación inclusiva queremos destacar los siguientes:

* Clases que acogen la diversidad

La inclusión implica establecer y mantener comunidades escolares que den la bienvenida a la diversidad y que honren las diferencias. Los profesores que se preocupan de crear aulas en las que todos los estudiantes se encuentren totalmente incluidos, tienden a enfatizar la atmósfera social en el aula, sirviendo como ejemplo y enseñando a respetar las diferencias. Los mismos estudiantes que aprenden que "un niño usa un tablero para comunicarse porque es incapaz de hablar", pueden aprender rápidamente que en el aula se pueden leen libros de diferentes niveles sobre el mismo tema.

Las discusiones abiertas acerca del prejuicio, los estereotipos y la exclusión tienen el potencial de mejorar la atmósfera del aula para todos los alumnos, llegando a conclusiones tales como: no juzguemos a la gente por su apariencia, busquemos rasgos en común, etc.

La inclusión y el respeto por la diversidad no son principios limitados a los estudiantes con discapacidades o a los estudiantes con talento; las diferencias de raza, religión, etnia, entorno familiar, nivel económico y capacidad están presentes en todas las clases. En las aulas inclusivas, los compañeros pueden aprender y ayudarse entre sí en todas estas dimensiones con una instrucción eficaz y un apoyo fuerte.

* Un Curriculum más Amplio.

La inclusión significa implementar una modalidad de curriculum multinivel. Enseñar a una clase resueltamente heterogénea implica cambios profundos en la naturaleza del curriculum (Stainback y Stainback 1992). Los profesores de clases inclusivas se están alejando consistentemente del rígido método de enseñanza frontal basado en un libro de texto, y se están moviendo hacia el método de aprendizaje cooperativo, la instrucción temática, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la valoración auténtica.

Por ejemplo, un grupo de profesores se sienta para planificar una lección de sexto curso de Primaria sobre España. Usando el mapa de España, como punto de partida, hacen una puesta en común de ideas aplicables a la lectura, escritura, ortografía, resolución creativa de problemas, ciencias, estudios sociales, arte, música, teatro y matemáticas. Sus ideas incluyen dramatización, investigaciones cooperativas en grupo sobre varios temas, construcción de diagramas y creación de murales, escribir canciones y bailes, hacer viajes al campo, escribir cartas a los funcionarios estatales para investigar sobre la legislación, planificar un viaje calculando el kilometraje y los gastos, etc. Estas actividades, al tener muchas modalidades y estar centradas en el niño, son interactivas, participativas y divertidas. No sólo están relacionadas con las disciplinas tradicionales, sino que también incluyen desafíos académicos y cognitivos en muchos niveles.

Dentro de un curriculum amplio tal como éste, es más fácil incluir a alumnos con necesidades educativas variadas. Así por ejemplo, en esta misma actividad, un niño con parálisis cerebral que está trabajando sus habilidades motoras, puede recortar y pegar señales sobre el mapa de España. Otro, llegado de Marruecos recientemente, aprende lo mismo que los demás acerca de Espeña, a la vez que enseña a la clase los equivalentes de "ciudad", "pueblo", "río", en árabe, etc. Un grupo pequeño está preparando una actuación sobre la historia de España, analizando sus diferentes pobladores, las guerras pasadas, las fronteras, las diferentes lenguas, culturas, personas de otros países que viven aquí, etc. Una alumna, considerada superdotada, está preparando una hoja informativa sobre el proyecto. Con esta finalidad, mientras trabaja sus propias habilidades de investigación y escritura, está entrevistando a sus compañeros y aprendiendo a escuchar bien a los demás y a parafrasear y transcribir conversaciones.

* Enseñanza y Aprendizaje Interactivo

La inclusión implica preparar y apoyan a los profesores para que enseñen interactivamente. Los cambios en el curriculum están estrechamente ligados a los cambios en su pedagogía. El modelo de aula de un profesor que trata de satisfacer las necesidades de una clase entera de niños por sí solo, está siendo reemplazado por estructuras en las que los estudiantes trabajan juntos, se enseñan mutuamente y participan activamente en su propia educación y en la de sus compañeros. La relación entre las aulas inclusivas y el aprendizaje cooperativo está empezando a ser bastante clara (Sapon-Shevin, 1994); no queremos estudiantes incluidos en aulas para competir con los demás, sino para que aprendan con y de otros.

El modelo pasa de ser: "Yo soy el profesor y no quiero ver a nadie aprendiendo nada si yo no estoy al mando", a ser: "Soy un profesor, mi tarea es facilitar vuestro aprendizaje, y hay otras treinta fuentes de conocimiento, apoyo y enseñanza". También se reconocen las inteligencias múltiples y se las apoya para que los niños "que ayudan" y los niños "a los que se ayuda" no sean siempre los mismos.

Ningún niño debería tener que soportar la inflexibilidad, los curriculums aburridos, la falta de creatividad, la reglamentación excesiva, el exceso de estandarización y las concepciones limitadas de la enseñanza y el aprendizaje. La mejora en estas áreas dentro de un contexto de reforma estructural y coherente dará como resultado una mayor aceptación y aprendizaje de todos los alumnos.

* El Apoyo para los Profesores.

La inclusión implica proporcionar un apoyo continuo a los profesores en sus aulas y romper las barreras del aislamiento profesional. Aunque los profesores están rodeados de gente, enseñar puede ser un trabajo increíblemente solitario. Una de las señas que define la inclusión es la enseñanza en equipo, la colaboración y la consulta, así como otras formas de acceder a las habilidades, el conocimiento y el apoyo de muchas personas encargadas de educar a un grupo de niños.

Muchos modelos de inclusión hacen extensivo el uso del equipo y de la cooperación a profesores, terapeutas del lenguaje, terapeutas físicos y ocupacionales, consejeros, etc. Aunque aprender con éxito a trabajar con otros adultos requiere a menudo preparación, apoyo y valoración continua, la naturaleza sinergética de la colaboración adulta es excitante. Cuando un especialista del lenguaje se convierte en un miembro del equipo, es capaz de hacer sugerencias no sólo sobre como mejorar el lenguaje de un niño con necesidades especiales, sino también sobre cómo incorporar actividades de enriquecimiento del lenguaje en todos los aspectos de la jornada escolar.

A menudo, los profesores pueden asumir un aumento de responsabilidad en el área en la que son especialistas o idear servicios cuando tienen oportunidades y apoyo para integrar tales actividades en sus aulas. Muchos profesores informan que las modificaciones y los ajustes que han hecho para un estudiante específico han tenido un impacto positivo en un grupo mayor de estudiantes; por ejemplo, escribir las palabras clave en la pizarra antes de una lección ayuda al estudiante con problemas de aprendizaje y también a los otros. El método de enseñanza ejemplar que tiene lugar en muchas aulas inclusivas es, a menudo, una función de la experiencia compartida y de la colaboración de varias personas, donde cada uno comparte libre y abiertamente sus habilidades y especialidades.

* Participación Paterna.

Finalmente, la inclusión implica la participación paterna de forma significativa en el proceso de planificación. Los programas de educación inclusiva han confiado mucho en la información obtenida de los padres sobre la educación de sus hijos. Po ejemplo, muchos programas educativos para superdotados también se han beneficiado de los altos índices de participación paterna (a veces requerida para la aceptación de un niño en el programa).

5. Decisiones y estrategias para que las escuelas sean para todos.

La Reforma de nuestro sistema educativo requiere cambios significativos. Y para que las escuelas asuman la consecución de los mismos, se requiere un gran compromiso y esfuerzo humano, tanto individual como colectivo. Este compromiso exige que creamos que cada niño puede aprender y tener éxito, que la diversidad nos enriquece a todos, que los estudiantes con riesgo de fracaso pueden superar ese riesgo mediante la participación en una comunidad donde se puede aprender a aprender. Una comunidad escolar que se preocupa y conoce que cada niño tiene puntos fuertes y debilidades y que el aprendizaje eficaz se deriva de los esfuerzos de colaboración de todos nosotros para asegurar el éxito de cada estudiante.

Consecuentemente, este cambio requiere la reestructuración de la escuela y la búsqueda de estrategias más eficaces para enseñar a todos los alumnos. Algunas de estas experiencias nos muestran que:

·. Los profesores están usando disposiciones heterogéneas y cooperativas de grupos de estudiantes porque estas estrategias son más efectivas para el aprendizaje.

·. Como resultado de tener altas expectativas para todos los estudiantes, muchos educadores proporcionan a los estudiantes enfoques individualizados del curriculum, evaluación e instrucción.

·. El profesorado, los estudiantes, los padres y la comunidad colaboran mutuamente para diseñar y proporcionar una educación eficaz a todos los estudiantes.

·. Los profesores y otros profesionales están dando a los estudiantes la oportunidad de aprender a pensar y a ser creativos, y no sólo a repetir la información que han aprendido.

·. Los profesores facilitan a los estudiantes destrezas sociales a la vez que participan y se relacionan entre ellos, desarrollando relaciones de amistad.

A medida que las decisiones de reestructurar la escuela van llegando a más y más escuelas, la inclusión de alumnos etiquetados como discapaces no se realiza como una acción separada y distinta; al contrario, ocurre como algo simultáneo y natural. Las características del movimiento reestructurativo y de la construcción de escuelas inclusivas son las mismas: que todos los estudiantes experimenten una educación de calidad, que satisfaga sus necesidades educativas en un contexto de justicia y política social.

Por tanto, la inclusión no es sólo para estudiantes con discapacidades, como indicábamos también anteriormente, sino más bien para todos los estudiantes, educadores, padres y miembros de la comunidad. La experiencia nos dice que a medida que las comunidades y las escuelas acojan el verdadero significado de la inclusión se encontrarán mejor equipadas para adquirir y aprender acerca de estrategias que cambien un sistema educativo que sigue siendo segregador, para convertirlo en un sistema inclusivo con un aprendizaje significativo y centrado en el niño. La inclusión supone la asistencia de estudiantes a los mismos colegios que los hermanos y los vecinos, la pertenencia a aulas de educación general con compañeros de una edad apropiada, la existencia de unos objetivos de aprendizajes individualizados y relevantes y del apoyo necesario para aprender.

Otra decisión, ligada al movimiento de una escuela para todos, deberá ser tomada ante el interés por proporcionar una estructura que ayude a considerar el contenido del curriculum y las adaptaciones del mismo, al ser esencial que las consideraciones curriculares tengan un lugar dentro de las escuelas y las aulas que acogen y valoran la diversidad de los alumnos escolarizados en ellas.

Así pues, podemos considerar un número de estrategias que faciliten la existencia de escuelas inclusivas y de comunidades en el aula (Biklen, 1993; Stainback y Stainback, 1992; Villa et al. 1992):

* Obtener el compromiso del profesor.

Hoy día, en la mayoría de programas de preparación de profesores, estos no sólo no consiguen información sobre la inclusión plena, sino que muchas veces se les educa para que rechacen y excluyan a algunos niños. Por lo tanto, es crítico esforzarse para ganar el compromiso del profesor de enseñanza general hacia la inclusión. Esto incluye su aceptación de estudiantes excluidos con anterioridad como miembros valiosos e iguales de la clase. Si el profesor no valora al niño y no lo quiere en la clase, habrá grandes dificultades para conseguir la inclusión plena con éxito.

A veces, es esencial hacer que los profesores conozcan experiencias de inclusión y que participen en talleres o en clases preparatorias. Además, los profesores deberían tener la oportunidad de llevar a cabo conversaciones formales e informales con personas entendidas en la inclusión plena y/u oportunidades para hacer amistad con los niños (ej.: visitas a casa, salir fuera a comer, ir al cine). En otras palabras, el profesor necesita entender las razones para una inclusión plena y llegar a conocer y a aceptar al niño. Esto debe ocurrir al principio para que la inclusión plena empiece con una actitud positiva por parte del profesor y continúe una vez que esté en marcha.

Desafortunadamente, además de recibir información antigua e incorrecta en sus programas de preparación universitarios, muchos de los profesores no fueron nunca a escuelas con estudiantes que a menudo están excluidos de las aulas de educación general. Por lo tanto, pueden sentirse inseguros acerca de cómo comunicarse con ellos o adaptarse a sus estilos y velocidades de aprendizaje. Deben aceptar, valorar y llevarse bien con todos los niños. Esto no es siempre fácil de conseguir y podría suponer un esfuerzo extra al principio. La discusión de métodos y técnicas tales como adaptaciones curriculares, círculos de amigos, o la colaboración profesional entre colegas puede ser de poca ayuda para un profesor que no valora ni quiere a un determinado alumno en su clase. Además, es crucial que el profesor sirva de modelo para los estudiantes dando la bienvenida a cada niño e incluyéndolo en las actividades de clase. Cuando un profesor demuestra que está contento de tener estos alumnos en su aula, esto puede tener un impacto tremendo en las actitudes y acciones de los estudiantes.

* Los centros de Educación Especial

En E.E.UU. el movimiento radical de la inclusión propone la desmantelación de los centros específicos de educación especial, para terminar con los programas, aulas y escuelas segregadas. Pretenden que los profesores especialistas de estos centros se conviertan en profesores de clase, de equipo, de recursos y faciliten las redes de apoyo dentro de la educación ordinaria. Quieren aprovechar, de esta manera, la riqueza de los recursos de la educación especial y de la educación compensatoria existente.

* Seguir los principios de agrupamiento natural.

Se considera ventajoso establecer clases inclusivas, en las que se acepten sólo a aquellos estudiantes que son parte natural del barrio donde se encuentra ubicada la escuela. La finalidad de dicha decisión es fomentar la idea de comunidad y de máxima integración física, escolar y social.

* Establecer una fuerza de trabajo en la educación especial.

Algunas escuelas que se encuentran promoviendo la puesta en marcha de aulas plenamente inclusivas han encontrado de ayuda el establecer una fuerza de trabajo en la educación especial compuesta por profesores, padres, estudiantes, consejeros, administradores y especialistas. Aparte de servir como un grupo general de defensa de la inclusión plena, el propósito de esta fuerza de trabajo es ayudar a todos los individuos involucrados con la escuela a conseguir un mejor entendimiento del desarrollo y mantenimiento de una comunidad escolar integrada, atenta e inclusiva. Para alcanzar este objetivo, se suelen asignar varios cometidos a esta fuerza de trabajo.

1) Recoger información en forma de libros, artículos y cintas de vídeo sobre el tema de la inclusión. Esto se les puede recomendar y ser compartido con el personal escolar, estudiantes, padres y miembros del consejo escolar. Se debería designar una sección especial de la biblioteca para mantener todo el material compilado. También, al recoger la información, este grupo u otro personal escolar podría estar interesado en visitar una escuela o un aula inclusiva en su propio distrito escolar o en uno cercano.

2) Organizar y conducir sesiones informativas para los padres y el personal de la escuela donde la gente entendida y con experiencia en la educación inclusiva pueda discutir como puede se puede conseguir ésta. Es importante que los invitados a compartir esta información tengan una experiencia directa con la inclusión plena. Normalmente, escuchar a la gente que está relacionada con una escuela donde sus clases se han integrado con éxito puede ser más "creíble" y efectivo que oír hablar a "expertos". Algunas escuelas celebran una sesión informativa para todas las personas que están involucradas en el proceso -padres, educadores, estudiantes y administradores-, para que todos puedan participar en la creación de un aula inclusiva.

3) Establecer un plan que incluya objetivos específicos para alcanzar la inclusión plena. Este plan suele mostrar la forma de utilizar los recursos y el personal en educación "especial" para reducir la proporción profesor/alumno, ofrecer profesores de equipo, consultores, ayudantes de profesores y/o personas que faciliten el apoyo dentro de la corriente principal. Al establecer semejante fuerza de trabajo, los miembros de la comunidad, estudiantes y una variedad del personal escolar puede involucrarse y enorgullecerse de conseguir una escuela inclusiva.

* Designar a una persona que sirva para facilitar el apoyo.

En las escuelas inclusivas, los educadores especiales normalmente se integran en la educación general. Algunos se convierten en profesores de aula o consultores especializados, otros asumen la tarea de animar y organizar el apoyo en clases de educación general. Se hace referencia a ellos como facilitadores de apoyo, profesores colaboradores o profesores de métodos y recursos (Porter, 1991; Stainback y Stainback, 1992; Villa y Thousand, 1992). Independientemente de como se les llame, trabajan en colaboración con el personal escolar para asegurar que se satisfagan las necesidades de todos los alumnos. Y "colaboración" significa que el que facilita el apoyo, el profesor, los estudiantes y el resto del personal escolar trabajan juntos sin que nadie asuma el papel de experto, supervisor o evaluador. De esta forma, todos se involucran para facilitar el sistema de apoyo y adaptar la instrucción a las necesidades individuales, en un proceso colaborativo multidireccional.

Cierto número de escuelas ya han empezado a designar a una persona para que sirva como facilitador de apoyo, intensificando los esfuerzos para educar a todos los estudiantes de las aulas inclusivas.

Un objetivo prioritario del facilitador de apoyo es trabajar conjuntamente con el profesor del aula y el personal escolar para promover las redes de apoyo naturales. Los profesores, en colaboración con los facilitadores de apoyo, promueven la interdependencia entre personas iguales mediante un sistema de compañeros, un aprendizaje cooperativo y el desarrollo de la amistad para que los estudiantes aprendan a ayudarse mutuamente (Stainback y Stainback, 1990).

La persona que facilita la ayuda o el profesor colaborador también funciona frecuentemente como un localizador de recursos, ya que no se puede esperar que un profesor de aula sea experto en todo tipo de asesoramiento posible, de gestión curricular o de comportamiento. Este papel implica la localización de material y equipo apropiado, de especialistas, consultores, profesores y otro personal escolar que sean expertos en las áreas particulares necesitadas por un profesor y/o estudiante. Por ejemplo, si un alumno da muestras de un comportamiento que distorsiona el aula, el papel de esta persona es el de encontrar el tipo de ayuda más apropiado. De la misma manera, como localizador de recursos, puede ayudar en el reclutamiento y organización de los ayudantes de clase, tales como tutores que estén dentro del mismo nivel, para profesionales y voluntarios.

Estos profesores colaboradores o este personal de apoyo también pueden proporcionar ayuda como profesores de equipo, facilitando el aprendizaje en su área de experiencia. Además, a menudo proporcionan apoyo para autorizar a los profesores a adaptar e individualizar la instrucción para satisfacer las necesidades únicas de todos los miembros de la clase. Es crucial notar que el profesor mantiene la responsabilidad de la educación y el apoyo de todos los estudiantes en el aula, no asumiendo el papel de profesor personal del alumnos con necesidades especiales. El profesor colaborador o el facilitador de apoyo actúa como un recurso del profesor, la familia, el director y la clase como un todo para construir redes de apoyo y adaptar la instrucción a las necesidades individuales.

Cualquier persona dentro de un grupo del personal escolar podría ser designada como facilitador de apoyo para asegurar la existencia de esta red. Las fuentes de facilitadores de apoyo pueden ser antiguos profesores de educación especial, consultores u otros miembros que han ganado experiencia en el desarrollo y mantenimiento de las redes de apoyo en la escuela.

A modo de conclusión sobre todo lo expresado, podríamos decir que la reforma comprehensiva de la escuela debería tener dos componentes. El primero es una visión firme de cómo los colegios podrían o deberían ser, unido a la habilidad para imaginar la escuela de otra forma: una escuela no estratificada por la habilidad, no sujeta a un curriculum fijo, bien provista de profesores innovadores y participativos que cuenten con un buen apoyo. El segundo componente esencial de una reforma escolar amplia, en oposición a la innovación del programa o al ajuste de la escuela, es una agenda compartida: la comprensión de que mejorar la escuela para algunos alumnos debe significar arreglar la escuela para todos los alumnos.

Para satisfacer las necesidades de todos los estudiantes, los defensores de la inclusión plena propugnan escuelas que enseñan, estimulan y honran a los alumnos, para los que han sido establecidas. Si seguimos con las aulas como las que hay ahora y con los mismos profesores, con un curriculum como está definido actualmente y con unas estrategias de enseñanza limitadas a las clases y a la instrucción de todo el grupo, no es sorprendente que la inclusión no se vea como posible. Sin embargo, si podemos visualizar nuevos modelos de organización escolar, del curriculum y de la pedagogía, entonces podemos incluir en esa visión aulas que satisfagan las necesidades de todos los estudiantes, incluyendo las de los niños superdotados. Si llegáramos a ver que nuestro objetivo no es sólo salvar a aquellos estudiantes para los que la marginación o el fracaso educativo es intolerable, sino que consiste en asegurar el éxito educativo para todos los niños, entonces habría otras posibilidades.

BIBLIOGRAFIA

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©2000. Pilar Arnáiz Sánchez. 
parnaiz@fcu.um.es 

Artículo reproducido con autorización. Los artículos y documentos aquí publicados o referenciados son propiedad de sus autores, por favor no los reproduzca con fines lucrativos o comerciales sin permiso de los autores.

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